




CNueva
temporada del Ballet Flolcórico de la UdeG,
imprescindible
por Galileo Contreras *
___________________________________________________________ ______________________________________________
No
hay duda que entre las mieles del encantamiento estético lo visual
es predominante, sin embargo y, bajo el acompasamiento armónico de
las guitarras, los timbales, güiros, trompetas, marimba, arpa, jarana
y un largo etcétera, el Ballet Folclórico de la Universidad
de Guadalajara, va más allá de lo visual. Por lo tanto no sorprende
que este conjunto de artistas que llevan en el corazón a Guadalajara,
no sólo representan a Jalisco en México, sino que también
representan a México en el mundo, dan cuenta de ello los múltiples
reconocimientos y participaciones en foros internacionales que este grupo
ha recibido y presentado a lo largo de su historia que data de 1966.
En el arte no todo es transgresión, también es recuperación,
es el caso de las expresiones folclóricas que indagando en las raíces
de la tradición, fortalecen la identidad, nos mueven a recordar, a
partir de sus estampas, el orgullo de nuestro origen, desde la vertiente prehispánica
hasta la mestiza. Este pasado domingo en el Teatro Degollado, fue un verdadero
lujo para mí, poder deleitarme, no sólo la pupila y el oído,
sino el corazón, por la efervescencia del nervio nacional que se alza
al Son de la Negra, o al Jarabe Mixteco, ¿quién se le puede
resistir al Danzón, o a la Sandunga? faena difícil esa de La
Botella, y los interminables faldeos que hacían parecer palomas a las
bailarinas, el impecable desplazamiento coreográfico de 30 bailarines
en escena, mostrando un sinfín de combinaciones y colores en el vestuario,
así como otros 27 conformando los coros e interactuando estructuralmente
con los bailarines por todo el escenario.
La rigurosa entrada fue a las 10 00 am, en el programa se presentaron 6 estilos
o regiones: Oaxaca, Veracruz, Nayarit, Fandango, Danzón, Jalisco y
un intermedio. En cada estilo o región se representaron diversas canciones
populares con el vestuario correspondiente, el tono iba de lo amoroso a lo
divertido y siempre jocoso. El Ballet Folclórico de la Universidad
de Guadalajara, va más allá de lo visual, y el público
sabrá agradecer a este conjunto de artistas que en un arcoíris
melódico, nos regala, un cuadro del ideal latente en el inconsciente
colectivo de ese mítico “ser nacional” que llaman mexicano.
Ahora bien, ¿qué sería de éste folclor sin el
apoyo de las instituciones públicas? Lo digo porque la Universidad
de Guadalajara se merece también esos aplausos con los que no terminaba
el público de despedir a los bailarines. Una ardua labor de investigación
significa conjuntar las diversas expresiones populares dancísticas
y musicales a lo largo de 2 millones de kilómetros cuadrados, y además
formar profesionales para representarlas, clasificarlas y contextualizarlas,
sin duda un aporte académico en busca de la universalización
de una expresión del espíritu nacional.
Consulte la cartelera
*
Cortesía de El Faro Cultural