



El teatro podría desaparecer si no evoluciona
(Entrevista con Eduardo Covarrubias)
"El
teatro enfrenta el enorme desafío de evolucionar a la par del entorno
en el que se encuentra inmerso, de lo contrario; a mí me queda claro,
está condenado a desaparecer".
Eduardo Covarrubias, ganador del primer concurso de guiones de la entonces
Muestra de Cine Mexicano (ahora Fiestival Internacional de Cine), habla sobre
el afán de los teatristas locales por "sabotear cualquier intento
de avance" en su propio quehacer escénico.
A dos semanas de concluir la segunda temporada de su primer montaje profesional,
Extraños, al lado de Xésar Tena, Covarrubias señala que
"el teatro en nuestra ciudad se ha quedado rezagado y anquilosado en
muchos aspectos.
"No hablo solo del uso la tecnología; pues éste sería
solo un punto a tratar; hablo de la necesidad de llegar al público,
de propiciar la asistencia a los espacios escénicos, de desarrollar
procedimientos de producción y difusión. De comenzar a embonar
nuestro quehacer artístico con los nuevos retos que impone la cultura
de masas, la mercadotecnia, la televisión, los video juegos y la apatía
política.
"Es absurdo enfadarse con el público por que no asiste, y tacharlo
de mediocre e inculto, es retrograda echarle la culpa a las políticas
culturales, es patético que los artistas asuman con resignación
su situación, bajo la impostura de que son incomprendidos y no valorados.
Me parece increíble que el teatro en nuestra ciudad, sea la única
de las expresiones artísticas, que reniega y se pelea con el uso de
la tecnología, que sean los mismos teatreros los que saboteen cualquier
intento de avance. De verdad espero aportar algo con mi trabajo… por
lo menos debate".
A pesar de que mucha gente conoce a Eduardo más por su trabajo en cine,
él comenzó en el teatro. Reconoce a Elvia Velasco y Beto Ruiz
como encargados de "engendrar" en él la "pasión
por el teatro", durante sus estudios en la preparatoria.
Conformó un grupo de teatro callejero llamado Síntesis que montaba
teatro de protesta, dice. "Nos presentábamos en la Plaza Tapatía,
Plaza Zapopan, Atemajac, y en pueblos del estado. Después tuve la fortuna
de pertenecer a la compañía de la Universidad de Guadalajara,
cuando la dirigía el maestro Rafael Sandoval. De hecho, mi “distanciamiento”
con el teatro sucede justo cuando el maestro Sandoval deja la compañía
de la U de G".
Desde entonces a la fecha - hace 12 años-, imparte clases de teatro
en la preparatoria 7 de la misma Universidad. "En el fondo nunca he dejado
de ser “teatrero”. Considero que más bien hice una larga
pausa en los foros profesionales. Pausa en la cual estudié e incursioné
en el cine". Respecto a la diferencia entre dirigir cine y teatro, Covarrubias
menciona que la primera de ellas se encuentra en los procesos de creación
y realización. "En el cine es indiscutible el control que ejerce
el director sobre la obra, sobre todo en términos creativos, pues él
es quien le confiere su propia visión y estilo a la película.
Y en los tres grandes procesos de un filme, el director es quien toma la decisión
final.
"En el teatro esto no siempre sucede, pues finalmente gran parte del
peso de la creación recae en el actor, él es el último
bastión en el proceso creativo, y mucho y todo, dependerá de
él más que del director. Como director, en el cine yo puedo
hacer actuar a un actor aún a pesar de él, incluso puedo llegar
a prescindir de un actor profesional y aún ahí habrá
película. En el teatro esto sería impensable, ahí se
requieren de actores profesionales que domine una técnica actoral,
vocal e interpretativa. El proceso con el actor se convierte en fin y principio
de la creación.
"Como director de cine tengo todas las posibilidades de expresarme sin
cortapisas. Como director de teatro dependo mucho de mis actores, de mi buena
elección, del trato con ellos y de mi capacidad para entenderlos".
Al preguntarle si continuará haciendo teatro, Eduardo responde con
un rotundo "Por supuesto… ¡maldita adicción! Por más
mal que me hagas, ahí te siento".
Comenta que en septiembre próximo filmará un cortometraje en
16 mm, proyecto está apoyado por el CECA y por el IMCINE. Y en teatro,
se encuentra preparando una obra que espera estrenar a finales del año
que viene y, al igual que Extraños, es un proyecto pone en juego los
recursos audiovisuales y las convenciones escénicas del teatro.
¿Le recomendarias a los directores de cine que trabajaran en teatro
alguna vez?
"Definitivamente. Y razones sobran, pero las más importantes serían
que en los procesos del teatro encuentra uno herramientas fundamentales para
el trabajo con el actor, el análisis del espacio y las acciones. Elementos
que puede utilizar el director de cine en sus películas".
Extraños, una puesta en escena que combina la tecnología cinematográfica
y el teatro, se encuentra en cartelera los fines de semana en el Teatro Experimental
de Jalisco.